No me gusta mi carrera profesional, ¿ahora qué hago?

Publicado: 12 noviembre, 2016 / Última edición: 20 agosto, 2019 /

empresa-estancada-2

Lo normal es que la gente piense que el primer año de universidad se empieza con un montón de ilusión y grandes expectativas, y para algunos es así. Pero para otros esta visión bucólica no es tan realista: saben que les aguarda una tortura que, como poco, durará cuatro años.

Bien por una nota baja en Selectividad, por cuestiones de movilidad, por tradición o imposición familiar, por seguir a los amigos o por falta de información, muchos alumnos se ven cada año abocados a estudiar una carrera que les horroriza, pero, como casi todo en la vida, esto también tiene solución, lo mismo ocurre cuando uno quiere cambiar de carrera laboral

 

Malditas notas de corte

El sistema es así y hay que hacer una selección de alguna manera, pero es cierto que, en muchos casos, nuestras notas dependen de nuestra motivación y el instituto y la Selectividad no son grandes motivadores. Quizá, la que podría haber sido la mejor médica del mundo, está estudiando otra cosa porque el instituto la aburría y los exámenes no se le dieron como esperaba. Bien, como decíamos el sistema es el que es y alguno tiene que haber, pero si no hemos podido estudiar lo que soñábamos, no significa que ya no podamos hacerlo.

Si la nota no nos llegó para hacer lo que queríamos, teníamos 3 opciones válidas y una que no lo era:

Las válidas:

1. Repetir selectividad y tratar de subir nota. Es frustrante, sí, pero si nuestra media del instituto no es muy mala, esta puede ser la mejor opción. Una vez que ya hemos visto cómo es el examen y sabemos que podemos controlar los nervios, la segunda vez nos saldrá mucho mejor.

2. Escoger una carrera que tenga asignaturas que puedan convalidarnos el año que viene. Gracias a Bolonia, ya no podemos saltar de una carrera a otra con la facilidad de antes, pero sí podemos empezar de nuevo y que nos convaliden las asignaturas que hayamos aprobado. Puede parecer una pérdida de tiempo, pero no lo es: este año nos va a servir de prueba, va a ampliar nuestra experiencia y vamos a aprender cosas que nos ayudarán en nuestra futura profesión.

3. Escoger otra carrera que nos guste un poco menos. Esta opción es buena siempre y cuando no estemos dándole vueltas al hecho de que queríamos hacer otra cosa. Es probable que descubramos que la carrera elegida tiene también salidas y asignaturas muy interesantes.

 

Compartir TWITTEAR

Más noticias como esta

Leave a Reply