Nueva vida

Publicado: 15 abril, 2021 / Última edición: 15 abril, 2021 /

Aire continuo

En el pasillo me cedes el paso. Dos cuerpos que apenas se rozan en la cama no deberían tocarse en el camino diario.
Siento pena por las muertes cotidianas. Ya no somos tan jóvenes y aquí estamos negándonos gestos de vida.

Fuimos jóvenes

  • Somos esto, querida, me gustaría decir que a mí me alcanza pero sería sumar otro plato chino a la torre inacabable de equilibrio.
  • Prefiero decir que es casi suficiente.
    Me pregunto cuándo fue que a vos dejó de alcanzarte.
  • El otro día llovía y tus ojos no parpadeaban.
    No sabía si estabas muerta o soñando.
  • Probablemente habías muerto en un sueño. Un sueño lejos de casa.

Escritores famosos

Del cristal caían gotas que perseguían con disciplina un eclipse lunar, vagamente apoyaste la mano y con un dedo inanimado seguiste el recorrido plateado hasta perderse en el continente asfaltado.
Te detuviste de golpe y nuevamente moriste.

  1. Creo que pensabas que esa gota, pequeña y plácida, había tenido su final perfecto al encontrarse con su río escrito.
  2. Eso que anda por la casa no eres tú. Ni tus complejos de mujer, ni tu carácter ceniciento, ni siquiera tu hermosa cadera que ha cultivado a tres niños y aún es la suerte de mis noches de insomnio.

El tiempo contiene un elixir extraño: te adormece cuando hace falta. Es decir, hay lapsos de vida en el transcurrir diario en que no te veo. No sé si estás doblando la ropa o en el cine con tus amigas.

Compartir TWITTEAR

Leave a Reply