¿Y qué es un haiku?

Publicado: 24 mayo, 2016 / Última edición: 20 agosto, 2019 /

En pleno siglo XXI sigue surgiendo su nombre entre libros nuevos, talleres literarios, concursos on line y hasta en videojuegos… Tiene casi medio milenio de historia atravesando el mundo desde su país natal: Japón, cuyo idioma no es barrera para su difusión y deleite, pues no le faltan traductores… Es el haiku.

La forma del haiku

Al haiku lo caracterizan, como a toda obra de arte, dos aspectos: la forma y el fondo. La forma es su característica más fácil de entender e imitar, pues se puede apreciar y explicar con reglas. Consta de tres versos o líneas y un número exacto de sílabas: cinco en el primer verso, siete en el segundo y cinco más en el tercero. Por cierto, no emplea rima. Ya es buen momento para un ejemplo:

Hoy el rocío
borrará la divisa
de mi sombrero.
Matsuo Basho

Cada idioma adapta sus reglas de métrica (cuenta de sílabas y/o acentos dentro de cada verso) a las originales japonesas, que no se manejan en términos iguales pero sí equivalentes (no miden sílabas sino moras). Además, la literatura hispanoamericana ha perpetuado hermosas obras en moldes clásicos de nuestra lengua, como el soneto y el romance. Muchos autores de la talla de Federico García Lorca y Gabriela Mistral nos han ejemplificado lo que es la métrica impecable en la versificación española.

El fondo del haiku

En cuanto a su fondo, ya el haiku cuenta con menos fieles fuera de Japón, pues se trata de algo específico. En principio, no es suficiente con que el poema tenga la forma ya descrita. Debe tener, además, una imagen, una sola, que puedan recrear los sentidos del lector, que se relacione con elementos naturales y, sobre todo, con alguna estación del año. Originalmente, el haiku no argumenta sino que exhibe, dibuja o ilustra lo que se recibe con los sentidos y no con la razón.

¿Y por qué sigue vigente el haiku? La brevedad es un valor contemporáneo. Los mensajes de texto a través de la telefonía móvil y las redes sociales han hecho tendencia con la minimización de lo escrito. Esto puede ser un factor que facilite la aceptación y reproducción de este estilo poético. Sin embargo, hace más de veinte años, Mario Benedetti publicó su libro El rincón de haikus, con casi 200 poemas fieles a la forma del clásico japonés. Este y otro autores contemporáneos se han dejado seducir por la síntesis y sencillez que ofrecen sus diecisiete sílabas, y sus efectos han sido contagiosos. ¿No te parece?

Compartir TWITTEAR

Más noticias como esta

Leave a Reply